K·Line, la filial del grupo francés Liebot para España, Portugal y Andorra, dedicada a la fabricación de ventanas y puertas de aluminio, ha iniciado la construcción de una nueva planta productiva en Lliçà de Vall (Barcelona), con una inversión de 25 millones de euros. Esta factoría, de 20.000 m² repartidos en dos plantas, estará operativa a finales de 2026 y permitirá triplicar la producción actual hasta las 1.500 ventanas semanales, además de duplicar la plantilla con la creación de 100 nuevos puestos de trabajo directos en los próximos años.
El acto de colocación de la primera piedra contó con la presencia del Conseller d’Empresa i Treball, Miquel Sàmper; el Secretari d’Empresa i Competitivitat i Conseller Delegat d’ACCIÓ, Jaume Baró; representantes del Ayuntamiento de Lliçà de Vall, miembros de la comunidad empresarial, así como el CEO de la compañía, Juan Carlos Castaño, y todo el equipo directivo de K·Line.




En palabras de Juan Carlos Castaño, “esta nueva fábrica constituirá un punto de inflexión para el crecimiento de la empresa, que no solamente permitirá triplicar su producción, sino que atraerá riqueza y empleo a la zona. Con unas instalaciones sostenibles y a la vanguardia como referentes del sector, este hito no hubiera sido posible sin la confianza de la familia Liebot, de todos los empleados y de nuestros clientes y proveedores”.
La nueva planta integrará medidas avanzadas de sostenibilidad en el marco del programa K·Line Planet: placas solares, un sistema de iluminación inteligente que aprovecha la luz natural, plazas de aparcamiento para vehículos eléctricos, reutilización de aguas y la recuperación de embalajes de clientes, contribuyendo a un ciclo de economía circular.
K·Line lleva más de 25 años en España y desde 2009 opera en Parets del Vallès. Desde aquí fabrica puertas y ventanas de aluminio para el mercado español, Portugal y Andorra, siempre bajo su misión fundacional: democratizar la ventana de aluminio, aumentando la superficie luminosa sin renunciar a las mejores prestaciones.
