La familia LIEBOT y CORRE inauguraron CORALIUM el pasado mes de septiembre, un proyecto estratégico único basado en la economía circular, cuyo objetivo es descarbonizar la construcción y la industria. CORALIUM es la primera planta de fundición de aluminio bajo en carbono en Francia, que integra el tratamiento de residuos de aluminio.



El proyecto, enmarcado dentro del programa de sostenibilidad K·Line Planet, cuenta con la certificación France 2030 y ha supuesto una inversión de 42 millones de euros. En 2027, será capaz de producir 40.000 toneladas al año de aluminio con bajas emisiones de carbono en forma de tochos. Esto equivale a más de un millón de carpinterías de aluminio.
Un tocho de aluminio bajo en carbono 100% hecho en Francia
La planta ya se encuentra totalmente operativa y se prevé que, en 2026, se produzcan 26.000 toneladas de bloques de aluminio con bajas emisiones de carbono, hasta alcanzar las 40.000 toneladas anuales a partir de 2027.
CORALIUM integra en su planta el tratamiento de residuos de aluminio, una condición indispensable para lograr un rendimiento bajo en carbono y una trazabilidad perfecta. Gracias a esto, los tochos CORALIUM contienen más del 80 % de aluminio reciclado proveniente de residuos de aluminio franceses.


De hecho, los tochos CORALIUM R80 poseen una de las huellas de carbono más bajas de Francia, con 1,67 kg de CO² por kg de aluminio. Este dato se traduce en una reducción del 70 % con respecto a los tochos de aluminio estándar actuales, que presentan 5,8 kg de CO².
El tocho R80 será el modelo referencia y ha sido diseñado para satisfacer las necesidades de los sectores de la construcción y la industria. Su porcentaje de aluminio reciclado oscila entre el 80% y el 100%, garantizando una huella de carbono mínima o prácticamente inexistente.

Cabe destacar, que el peso de carbono del CORALIUM R80 ha sido validado por un organismo independiente mediante una ficha DEP – Declaración Medioambiental de Producto. Esto ha sido posible gracias a estrictos controles de calidad en la clasificación de los residuos y la trazabilidad del producto. Esta declaración certifica de forma oficial el impacto ambiental de un producto a lo largo de su ciclo de vida.
A la vanguardia de la sostenibilidad en Europa
El Grand Ouest es una de las principales regiones consumidoras de aluminio de Francia y Europa, con una gran cantidad de fabricantes líderes. Desde carpinterías de aluminio, a constructores de fachadas metálicas. Sin embargo, esta zona carecía de instalaciones de refundición. CORALIUM es ahora el pilar central de un nuevo ecosistema local que reúne a proveedores, fabricantes y recicladores en una sola zona geográfica.
La planta cuenta con 9.600 m2 y está ubicada en un terreno de 70.000 m2. Actualmente, esta planta es un referente en Europa, debido a que es la única en Francia con bajas emisiones de carbono, que posee una sistema de clasificación de todo tipo de residuos de aluminio de la construcción: puro, lacado, en barras o al final de su vida útil.
Hoy por hoy, la mayoría de los residuos de aluminio franceses son enviados a otros países de la Unión Europea, o incluso, a China. CORALIUM nace con la idea de revertir esta tendencia, fomentando la economía local y reduciendo el impacto medioambiental. Para ello, se ha creado una cadena de reciclaje local, basada en dos fuentes de suministro:
- Los recicladores de residuos de aluminio, con la ayuda de la implantación de la REP – Responsabilidad Ampliada del Productor – aplicada a los productos y materiales de construcción que, desde el 1 de enero de 2023, sistematiza la recogida de residuos de aluminio al final de su vida útil, cuyo origen es de operaciones de demolición.
- La recogida de residuos de producción procedentes directamente de las fábricas de los grupos LIEBOT – como carpinterías, fachadas y extrusión – y FINEIRAL – extrusión.
Según Thierry Corre, Director General de CORALIUM, «el aluminio es un material infinitamente reciclable y hoy en día dominamos perfectamente este proceso. Ya no es aceptable que los residuos de aluminio, que son una materia prima de gran valor medioambiental, salgan de Francia por falta de medios industriales para tratarlos”.
En definitiva, la alianza entre el Grupo LIEBOT y el Grupo FINEIRAL supondrá un impulso para la reindustrialización francesa y un avance en el tratamiento del reciclaje de aluminio en Europa, reduciendo la huella de carbono, y consecuentemente, el impacto medioambiental provocado por la producción de este material.
